24
Bayas de Goji. Adiós al elixir.
Bayas de Goji: tienen tóxicosLas bayas de Goji se venden como un producto capaz de mejorar nuestra salud. Las hemos analizado y comprobamos que sus posibles efectos en el organismo distan mucho de ser positivos: las bayas de Goji analizadas contienen sustancias tóxicas, como metales pesados y pesticidas. La OCU ha pedido a la AESAN la retirada de estos productos.Fuente : OCU


12
Dr. Oetker : Pizza Vegetale


, yo no me la he comido toda de una vez pero casi casi ...6
La ultima canción
La historia tiene lugar en una pequeña ciudad costera del sur de los Estados Unidos, donde un padre separado (GREG KINNEAR) se dispone a pasar el verano con una reacia hija adolescente (MILEY CYRUS), que preferiría quedarse en casa en Nueva York. El padre trata de volver a conectar con su hija a través de lo único que tienen en común -la música-. Es una historia de familia, amistad, secretos y perdón, y también de segundas oportunidades y primeros amores.
Miley Cyrus se pasa toda la peli con una cara de asco tremenda, pero a pesar de todo, tengo que reconocer que la peli me ha emocionado.
5
Bienvenido Dr. Oetker !!

PIZZA, PIZZA, PIZZAAAAAAAAAA !!!!
15
Concurso para la provisión de puestos en S.S.
Orden TIN/1304/2010, de 13 de mayo, por la que se convoca concurso para la provisión de puestos de trabajo en la Administración de la Seguridad Social.
ANEXO I: vacantes de puestos de trabajo ( PDF )
ANEXO II: puestos de la misma naturaleza que los convocados ( PDF )
ANEXO V-A: solicitud funcionarios de S.S. ( PDF )
ANEXO V-A: solicitud funcionarios de S.S. ( DOC )
ANEXO V-B: solicitud funcionarios no pertenecientes a S.S. ( PDF )
ANEXO V-B: solicitud funcionarios no pertenecientes a S.S. ( DOC )
ANEXO VI: certificado de méritos, para funcionarios no pertenecientes a S.S. ( PDF )
ANEXO VI: certificado de méritos, para funcionarios no pertenecientes a S.S. ( DOC )
ANEXO VII: códigos de Organismos ( PDF )
ANEXO VIII: codificación de áreas funcionales ( PDF )
15
Funcionarios públicos y sueldos congelados
En 1956, Dolores Medio escribió “Funcionario público”, novela desgarradadonde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.
Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente,trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido.
Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placerante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo.Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los dedos.
Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contablescon el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes… ¿los funcionarios? Unos “pringaos, hombre, unos “pringaos”… ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?...
“España va bien”.
Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y “España va bien”, miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una tazade café cargado, un flexo y un temario de oposiciones.
Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los “privilegiados funcionarios”, precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis.Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no… todo esto que lo paguen los funcionarios.
Sí, los funcionarios, aquellos “pringaos” durante los años del falso esplendor económico.Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos… ¡resulta que estos han de pagarla crisis y son unos “privilegiados”!
Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor




Comentarios recientes
hace 2 días 41 mins
hace 2 días 16 horas
hace 4 semanas 2 días
hace 5 semanas 4 horas
hace 5 semanas 5 días
hace 6 semanas 1 día
hace 6 semanas 4 días
hace 7 semanas 6 días
hace 8 semanas 1 día
hace 9 semanas 6 días